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Formación de liderazgos: Una propuesta para rejuvenecer y feminizar los liderazgos comunitarios.

Formación de liderazgos. Una propuesta para rejuvenecer y feminizar los liderazgos comunitarios.

A la pregunta, porqué se mantienen siempre los mismos líderes en las comunidades? La respuesta más común es pocos quieren asumir el compromiso de ser dirigente, porque demanda mucho tiempo y casi exclusividad para ejercer sus funciones de liderazgo.

Si asumimos como verdad absoluta esta respuesta, estamos aceptando que solo pueden ser dirigentes las personas que por diversas condiciones, tienen tiempo y/o recursos para ejercer el liderazgo.   

Entonces, será posible que la población común de jóvenes varones y mujeres puedan asumir puestos dirigenciales en las comunidades? ¿Cómo afecta a la gobernanza en los territorios comunitarios la falta de alternabilidad en la dirigencia?

Este y otros temas fueron la motivación para iniciar en la fundación FIDES el análisis sobre la necesidad de rejuvenecer y feminizar los liderazgos comunitarios; valorizando el saber y la experiencia de los dirigentes que han brindado parte de sus vidas a esta noble tarea y juntar esfuerzos para dar oportunidad a las nuevas generaciones. Pero, es factible un proceso de formación que permita ampliar posibilidades de participación a jóvenes y mujeres, y fortalecer la gobernanza en las comunidades?

Aportando desde la institucionalidad

Para la Fundación FIDES, el fortalecimiento organizativo comunitario es un eje transversal en su quehacer institucional, y las organizaciones se fortalecen contando con líderes y lideresas formados y comprometidos, por tal motivo una de las aspiraciones de FIDES, es ir construyendo una escuela de formación de líderes de largo aliento,  que promueva los derechos humanos y de la naturaleza, la equidad, la resiliencia (ambiental, económica y social), la participación, la democracia y la gobernanza eficaz de los territorios.

En el contexto de la realidad local

FIDES trabaja principalmente en áreas rurales de la costa ecuatoriana, con comunidades del manglar y comunidades de bosque seco, ambas poblaciones tienen en estos ecosistemas sus principales medios de vida, pero ambos ecosistemas se encuentran amenazados por distintos factores externos, entre los que podemos señalar: la pérdida de áreas por la instalación de industrias, ampliación de frontera agrícola, urbanización y contaminación. Estas amenazas ponen en riesgo a territorios que han sido conservados y manejados ancestralmente por las comunidades.

A nivel interno, la dirigencia actual en las comunidades en su afán y buena voluntad de sacar adelante sus comunidades, han concentrado muchas funciones, dejando de lado los mecanismos de delegación y transferencias de conocimientos y experiencias; convirtiéndose los líderes en personas únicas e irremplazables, porque es muy difícil seguir sus pasos para la población joven que quiere aportar a la comunidad desde la integralidad de sus responsabilidades y aspiraciones. Adicionalmente el desconocimiento de los derechos que les amparan y su falta de aplicación en sus territorios, merman la capacidad de la dirigencia de mejorar el bienestar de la comunidad basándose en la exigibilidad de sus derechos.

Complementando este contexto complejo, según el estudio cualitativo realizado por el Ministerio Coordinador de Desarrollo Social en el año 2014, destaca algunos puntos críticos para la generación de capacidades en las áreas rurales, entre ellos la ocasionalidad de los procesos de capacitación, los mismos que son eventuales y discontinuos. Las estrategias metodológicas inadecuadas que se centran en un modelo de aprendizaje primordialmente teórico, poco práctico, alejado de la realidad rural, con poca valoración de la cultura  y saberes locales.

En este marco el proceso de formación busca juntar el conocimiento y experiencia de los líderes mayores con el vigor de la juventud de hombres y mujeres, para juntos luchar por la exigibilidad  de los derechos de los pueblos, comunidades y de la naturaleza que conlleve a la conservación de sus territorios de vida.

Estructura del proceso de fortalecimiento de capacidades

El proceso de fortalecimiento de capacidades de liderazgo se estructura en cinco módulos de capacitación presencial de 2,5 días de duración en jornadas de 8 horas que se llevarán a cabo mensualmente durante un año. Los módulos están diseñados como una combinación de  metodologías: aprendizaje vivencial y educación popular para conformar comunidades de aprendizaje que permitirá a las personas participantes comprender y procesar los elementos conceptuales, para llegar a establecer la importancia de su aplicación en los contextos en los cuales están inmersas. Los módulos tienen como hilos conductores el enfoque de derechos y de territorios conservados por las comunidades, por este motivo los primeros módulos tratarán los temas de derechos y TICCA.

En el módulo sobre TICCA, los y las participantes elaborarán participativamente en sus comunidades un breve diagnóstico para determinar si su comunidad es un TICCA, en base a las características esenciales y al análisis de los sistemas de gobernanza, las principales amenazas y estrategias para la defensa del territorio en base a los derechos colectivos, comunitarios y del buen vivir.

Al final de los 5 módulos, se realizará un encuentro para planificación del proceso de réplica en las comunidades. Este proceso piloto cuenta con 35 participantes. Cada participante replicará el proceso a 10 miembros de sus organizaciones. El proceso de réplica tendrá apoyo y acompañamiento.

Finalmente es necesario resaltar que esta es una propuesta piloto en implementación, con una metodología definida conforme a la realidad local, pero que se irá adaptando conforme las necesidades, nuevas experiencias y alianzas que alimenten este proceso, por lo que se prevé una sistematización que permita recoger los logros y limitaciones para mejorar el proceso en la implementación de un nuevo ciclo de formación.