Las correctas descripción y documentación pueden ayudar a crear conciencia en la comunidad custodia sobre el TICCA y aclarar los valores que encarna, así como la manera como la comunidad lo gobierna y lo cuida. Tanto el proceso de describir y documentar un TICCA como el resultado pueden ser muy poderosos: la autorreflexión es una forma de autofortalecimiento. Un objetivo clave aquí es que la comunidad desarrolle su propia comprensión de los elementos claves que se deben registrar y analizar para describir el TICCA, no como un genérico sino desde sus especificidades. Aclarar los límites y usos del territorio y compartir la historia del TICCA pueden propiciar la unión entre las personas, incluso de distintas generaciones. Documentar la información básica sobre un TICCA significa recopilar/generar y registrar/almacenar datos pertinentes para referencia futura. Los datos pueden incluir observaciones, imágenes, listas, inventarios, mediciones, mapas, videos, resultados experimentales, conclusiones de ejercicios dirigidos a definir la visión, planes para un futuro deseado y mucho más que se considera importante para la comunidad y que se puede conservar como información de referencia.

Las comunidades custodias deben ser las que produzcan la información, así como decidir sobre todo lo referente a ella. En cualquier caso, ninguna información sobre el TICCA debe ser producida, reproducida o distribuida por actores externos (organizaciones e individuos, incluido el facilitador) sin el consentimiento libre, previo e informado de la comunidad custodia pertinente.

Lea más en la publicación: Autofortalecer los TICCA – Orientaciones y recursos para procesos por pueblos indígenas y comunidades locales custodios de los TICCA, Modulo 2.