Mejorar la autoconciencia de la comunidad custodia acerca de su propio TICCA es el primer paso para fortalecerlo, lo que puede comenzar con discusiones de base bien organizadas en la comunidad, esto es, propiciar discusiones aprovechando las instituciones propias que sean consistentes con la vida social y cultural normal de la comunidad —como asambleas generales, consejos de ancianos, agrupaciones y asociaciones naturales—. Por este medio, la comunidad se da la oportunidad de considerar y decidir internamente si realmente tiene un TICCA y desea fortalecerlo, posiblemente comenzando por documentar y comunicar su existencia.

Durante estas discusiones, puede ser de ayuda un facilitador externo que oriente las preguntas sobre las características TICCA que pudieran estar o no presentes localmente. Se le puede pedir a la comunidad que explique su conexión con el territorio, el sistema de gobernanza existente (si lo tiene) y el impacto resultante en términos de conservación de la naturaleza y bienestar de la comunidad. Solo entonces es posible entender si estamos ante un TICCA «definido», «degradado» o «deseado». La comunidad custodia, a su propio ritmo, debe analizar si se trata de definirse como TICCA o si está interesada en emprender un proceso de autofortalecimiento y, de ser así, cómo le gustaría participar.

Lea más en la publicación: Autofortalecer los TICCA – Orientaciones y recursos para procesos por pueblos indígenas y comunidades locales custodios de los TICCA, Módulo 1.