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Un territorio terrestre-marino del Pueblo Tidung en el Borneo malasio traza su futuro mediante la revitalización del derecho consuetudinario

Un nuevo estudio de caso explora cómo los U’un Tidung están revitalizando la gobernanza consuetudinaria y la conservación comunitaria en su aldea ancestral de Sabah

Fotos: Najib Ramsa y Mohammad Arju

First published on 06/02/2026

Por Consorcio TICCA
Traducido del inglés por Camila Miranda Reyes


El informe, titulado «Kampung Dagat: A Tidung fishing community in Borneo revitalizing adat and protecting rivers, wetlands, and forests», fue publicado recientemente por LEAP Spiral y el Consorcio TICCA. En él se analiza cómo Kampung Dagat ha enfrentado las presiones sufridas durante las últimas décadas y cómo su experiencia pone de relieve tanto las posibilidades como las limitaciones de la conservación liderada por la comunidad y del desarrollo autodeterminado en Sabah.

El estudio de caso es el resultado de un prolongado proceso de autofortalecimiento comunitario y cuenta entre sus coautores con nueve líderes de la comunidad.

En la costa nororiental de Borneo, donde los deltas de los ríos Kinabatangan y Segama desembocan en el mar de Sulu, se encuentran las kampungs (aldeas) del Pueblo Tidung. Durante generaciones, los tidung del noreste del estado malasio de Sabah han prosperado y preservado una cultura estrechamente vinculada al cuidado de este corredor biológico, que conecta el mundialmente famoso bosque del valle de Danum, ubicado río arriba, con los manglares costeros del estuario.

Kampung Dagat es una comunidad Tidung cuya tierra ancestral se caracteriza por la interacción entre aguas dulces, salobres y marinas. La vida prospera aquí tanto en la superficie como bajo el agua: elefantes pigmeos de Borneo, orangutanes y cálaos conviven con delfines del río Irawadi, tortugas oliváceas y Macolor niger.

El informe del estudio de caso está disponible aquí (en formato PDF). Por el momento, el informe completo solo se encuentra disponible en inglés.

Una de las historias de origen más importantes del Pueblo Tidung es la de Buluh Betung, que relata el nacimiento de una niña a partir de un bambú y recuerda a cada generación la profunda interdependencia entre la vida humana y el bosque.

Los miembros de esta comunidad han vivido de la pesca durante generaciones. Las historias transmitidas de generación en generación funcionan como principios vivos que orientan la manera en que la comunidad pesca, cultiva la tierra y gestiona su territorio, e incorporan conocimientos ecológicos heredados sobre las mareas, las fases lunares, las estaciones, los ríos y los bosques.

Sin embargo, el territorio tradicional de Kampung Dagat, habitado por cuarenta y tres familias que suman cerca de doscientas cincuenta personas, se encuentra cada vez más amenazado tanto por la extracción de recursos como por iniciativas de conservación. Las tierras consuetudinarias de Dagat, que según la memoria oral llegaron a extenderse desde el río Kutai, en Kalimantan, hasta la costa de Sabah, se han reducido actualmente a unas 260 hectáreas que se superponen con plantaciones de palma aceitera y dos de las mayores áreas protegidas de Malasia: la reserva de la vida silvestre de Tabin y los humedales del Bajo Kinabatangan-Segama.

La creciente presión sobre la tierra y el mar causada por la tala, las plantaciones y la pesca de arrastre comercial ha afectado gravemente la productividad agrícola y las poblaciones de peces esenciales, además de perjudicar el acceso de la comunidad al agua potable.

A ello se suman desafíos económicos que agravan aún más estas amenazas: la falta de caminos limita el acceso a los mercados, los centros de salud y las escuelas, mientras que la deficiente infraestructura estatal hace que los hogares dependan de generadores diésel y de un transporte costoso.

Por otro lado, el cambio climático agrava aún más esta situación. El aumento de las inundaciones, las alteraciones en los patrones de precipitación y las variaciones en la salinidad de los ríos modifican los ciclos de desove de los peces, lo que afecta directamente la seguridad alimentaria y los ingresos de la comunidad. Estos cambios también dificultan la planificación de prácticas tradicionales como la recolección de ratán y pone en riesgo la continuidad de los rituales y de los ritmos ecológicos vinculados al adat (leyes y tradiciones consuetudinarias) del Pueblo Tidung.

Muchas de las problemáticas ecológicas y económicas que enfrenta Kampung Dagat tienen su origen en el auge de la tala durante la década de 1960, cuando el estado de Sabah priorizó la extracción maderera a gran escala, seguida de la expansión masiva de las plantaciones de palma aceitera. La Ley de Conservación de la Vida Silvestre de 1997, promulgada en parte como respuesta a esa devastación ambiental, restringió aún más el acceso a los territorios tradicionales al reforzar la protección de la fauna silvestre a costa de los medios de vida de la comunidad.

Aunque la comunidad solicitó hace casi ocho años el reconocimiento legal de su reserva forestal comunal de 222 hectáreas, el Departamento de Tierras y Catastro del estado aún no ha tramitado la solicitud. Frente a estas crecientes amenazas, los habitantes de Kampung Dagat han pasado la última década organizándose colectivamente para defender su territorio y revitalizar su derecho adat como un sistema vivo de gobernanza.

Desde 2015, la aldea ha impulsado una serie de medidas prácticas para fortalecer las capacidades comunitarias, ampliar los conocimientos colectivos e involucrar a actores externos con el fin de generar solidaridad y apoyo. En este marco, se creó la Persatuan Komuniti Kampung Dagat,una asociación comunitaria inclusiva en términos de género y arraigada en el adat, que coordina actividades de pesca y turismo, mantiene vínculos con organismos gubernamentales y ha desarrollado iniciativas clave relacionadas con energías renovables y protección forestal.

La asociación desarrolló además un sistema de registro de capturas pesqueras mediante el cual un equipo de jóvenes capacitados documenta diariamente el peso de las capturas y los tipos de artes de pesca utilizados. Asimismo, colabora con comunidades vecinas para elaborar protocolos consensuados de gestión pesquera, identificar especies clave y analizar las tendencias anuales.

En 2022, la asociación puso en marcha su primer proyecto de energía renovable: un sistema de panel solar de 5,4 kW destinado a alimentar una máquina de hielo que produce bloques para los pescadores, con el objetivo de mejorar el procesamiento de los productos del mar y generar ingresos sostenibles.

En colaboración con LEAP Spiral, un equipo integrado por jóvenes y personas mayores mapeó el territorio de la comunidad mediante dispositivos GPS portátiles para documentar la historia de los asentamientos, los sitios sagrados, los caladeros y los recursos forestales. Desde entonces, el mapa georreferenciado resultante se ha utilizado para respaldar iniciativas de gestión territorial e incidencia, incluida su presentación ante los departamentos estatales de tierras y bosques, así como para la revisión, en 2018, del plan de gestión de la reserva de la vida silvestre de Tabin. Este proceso contribuyó a fortalecer los derechos de acceso de la comunidad a la zona de conservación.

En su propia reserva forestal comunal, una unidad de guardabosques voluntarios monitorea las poblaciones locales de orangutanes y la flora, establece senderos naturales y recolecta de manera responsable productos forestales no madereros para el sustento y la venta.

Además de continuar con las iniciativas de incidencia y defensa territorial, la comunidad explora alternativas prácticas para fortalecer la resiliencia en la vida cotidiana, entre ellas la mejora de la seguridad hídrica, el acceso a servicios de salud y proyectos de diversificación de ingresos, como un vivero y un programa de ecoturismo. Paralelamente, se desarrollan esfuerzos para involucrar a los organismos estatales responsables de la planificación energética, la pesca, la silvicultura y la gestión territorial. Asimismo, un grupo de cineastas de la aldea produce regularmente cortometrajes para sensibilizar a la población y obtener apoyo para las necesidades de la comunidad.

Este documental, titulado «PANTANG», muestra cómo el adat funciona como un sistema vivo de gobernanza que previene catástrofes y garantiza el equilibrio con el ambiente (Borneo Eco Film Festival, 2017).

A través de instituciones comunitarias, el mapeo participativo, la ciencia ciudadana y la recuperación de prácticas consuetudinarias, Kampung Dagat ha trabajado para proteger sus ríos y bosques, al tiempo que reivindica su derecho a permanecer en sus tierras ancestrales y a participar de manera significativa en las decisiones que afectan a la comunidad.

A pesar de las escasas vías legales para obtener el reconocimiento oficial de su territorio, la visión de largo plazo de la comunidad busca garantizar los derechos consuetudinarios del Pueblo Tidung sobre la tierra, de modo que las futuras generaciones hereden no solo el territorio, el mar y sus recursos, sino también los valores del adat y el espíritu de resiliencia que han permitido a la comunidad adaptarse y perdurar.

La experiencia de Kampung Dagat demuestra que la gestión comunitaria de la tierra y el mar ya está generando resultados concretos. Queda por ver si las instituciones estatales avanzarán con la rapidez y a la escala necesarias para estar a la altura de los esfuerzos que la comunidad sostiene desde hace décadas.