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El Plan de Vida de Puerto Cabuyal: Autodeterminación frente a la crisis marino-costera

Un nuevo estudio de caso detalla cómo, frente a la pesca industrial y la exclusión histórica, los pescadores artesanales de Manabí trazan una hoja de ruta para defender su mar y sus medios de vida

Foto: Fundación Ser Ambiente

First published on 06/25/2026

Por Consorcio TICCA


El presente estudio de caso, El territorio de vida marino-costero de la Comuna Puerto Cabuyal en Ecuador: oportunidades y desafíos de la conservación y uso sostenible de la biodiversidad, es el resultado de un proceso colaborativo entre la Comuna Puerto Cabuyal (CPC) y la Fundación Ser Ambiente (FSA). Su objetivo general es investigar las dinámicas territoriales marino-costeras de la CPC, identificando conflictos entre actores (locales, nacionales e internacionales) y analizando las estrategias comunitarias de conservación y uso sostenible de su biodiversidad marino-costera, en el marco de su gobernanza ambiental ecocultural.

La Comuna Puerto Cabuyal (CPC) es un territorio de vida marino-costero ubicado al noroccidente del Ecuador, en la provincia de Manabí, en un sector de playas naturales. Allí, sus habitantes, una comunidad de pescadores artesanales, han forjado con su entorno una estrecha relación de reciprocidad, arraigada en la conservación y el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos del Océano Pacífico, así como de la playa de mar y del bosque seco tropical.

La pesca artesanal constituye la principal actividad económica y cultural de la CPC. Se trata de una práctica ecocultural ancestral, basada en métodos tradicionales y en una relación directa con el mar como ecosistema que sostiene la vida comunitaria. Lejos de representar un simple recurso económico, la comunidad que habita este territorio tiene un vínculo histórico con él: constituye un elemento vivo; es su identidad, su herencia, su forma y medio de vida.

Al ser la principal fuente de sustento de la mayoría de las familias, la comunidad ha asumido el desafío de proteger su territorio frente a las múltiples amenazas que lo afectan. Entre ellas se encuentran la expansión de la pesca industrial, la sobreexplotación de los recursos marinos, los efectos del cambio climático, la fragilidad de la cadena de valor pesquera, la deforestación y la presión de intereses inmobiliarios y turísticos.

Esta acuciante situación se ve agravada por la inseguridad jurídica del territorio comunal. A pesar de contar con reconocimiento legal como organización comunitaria desde 2009, la CPC se encuentra en un proceso de defensa y lucha por la adjudicación legítima y legal de sus tierras desde hace más de veinte años, durante los cuales ha debido enfrentar trámites administrativos y judiciales dilatados e intermitentes en el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y en el Sistema Judicial. En el ámbito marino, el territorio de la CPC se superpone con la Reserva Marina Puerto Cabuyal–Punta San Clemente, cuya declaración se logró en gran parte gracias a esfuerzos organizativos y acciones de conservación comunitaria. Creada con el fin de proteger especies marinas frente a la pesca ilegal realizada por barcos industriales dentro de las ocho millas náuticas, al día de hoy la Reserva no constituye ninguna garantía. Por el contrario, la ausencia de una jurisdicción clara y un control débil por parte de las autoridades estatales favorecen procesos de invasión, tráfico de tierras y destrucción de ecosistemas.

Ante estas presiones ambientales, económicas y sociales, el estudio detalla cómo la Comuna mantiene una convicción y un compromiso inquebrantable de defender su territorio de vida, su biodiversidad y la pesca artesanal. Para ello, ha impulsado diversas estrategias comunitarias, entre las que se destaca la construcción participativa de su Plan de Vida. Este proceso reúne a líderes y habitantes para promover el ejercicio de su autodeterminación y de sus responsabilidades en el marco de los derechos humanos y colectivos, organizar y orientar las acciones de conservación y desarrollo sostenible, así como gobernar y gestionar su territorio de vida colectivamente.

En materia de gestión territorial, ante la persistente inseguridad jurídica, desde 2021 sus dirigentes mantienen una labor constante de defensa territorial, impulsando procesos de planificación y zonificación de su territorio marino‑costero, y participando en iniciativas de ordenamiento espacial marino como el Proyecto Pacífico Sostenible y en la elaboración del Plan de Manejo de Playa de Mar y Franja Adyacente de Puerto Cabuyal.

La Escuela Comunitaria Nueva Esperanza ha desempeñado un papel fundamental en la conservación y el uso sostenible de sus ecosistemas. Desde este espacio se han impulsado diversas iniciativas de educación y participación comunitaria. Entre ellas destaca el trabajo de conservación, protección y monitoreo de tortugas marinas, liderado por las infancias y la juventud de la Comuna, así como acciones de limpieza de la playa, registro básico de la biodiversidad y cuidado del bosque seco y de su biodiversidad. Además, la Comuna ha promovido mecanismos de comercio justo para la venta de pescado y camarón en Quito, contribuyendo así al fortalecimiento de la pesca artesanal sostenible y de los medios de vida locales.

Al mismo tiempo, la Comuna, acompañada por diversas organizaciones aliadas, avanza en el reconocimiento de Puerto Cabuyal como territorio de vida marino‑costero a través de su inscripción en el Registro Global TICCA. Este proceso constituye un paso estratégico, dado que permitirá la inclusión en la Base de Datos Mundial sobre Áreas Protegidas y en la Base de Datos Mundial sobre Otras Medidas Eficaces de Conservación Basadas en Áreas.

El estudio de caso muestra que la investigación y documentación de estas experiencias mediante un enfoque ecocultural y una metodología participativa permiten visibilizar los saberes y mecanismos de gobernanza que han orientado el cuidado y la gestión colectiva de estos ecosistemas durante generaciones. La Comuna Puerto Cabuyal es un claro testimonio de que la conservación de la biodiversidad marino-costera y el bienestar de las comunidades pueden fortalecerse mutuamente cuando se sustentan en conocimientos locales, procesos organizativos y una relación profunda con el territorio.

Dar una mirada al camino recorrido permite, a su vez, reconocer los desafíos que aún quedan por delante. En ese sentido, la comunidad destaca la necesidad de fortalecer las capacidades locales; generar nuevas oportunidades para la pesca artesanal sostenible; continuar ampliando la participación de pescadores, jóvenes y mujeres; avanzar en el manejo costero integrado, y lograr la aprobación del Plan de Manejo de la Reserva Marina como herramientas fundamentales para asegurar la sostenibilidad de Puerto Cabuyal a largo plazo. De cara al futuro, el desafío será que los apoyos institucionales, las políticas públicas y los mecanismos de reconocimiento avancen al mismo ritmo que los esfuerzos que la comunidad viene llevando a cabo para defender su territorio de vida, fortalecer su gobernanza y revalorizar la pesca artesanal como conocimiento y práctica ancestral sostenible.