El Consorcio TICCA expresa su solidaridad y acompañamiento a las comunidades del Resguardo Indígena Cañamomo Lomaprieta y a todas las personas afectadas por esta tragedia, y hace un llamado a sumar esfuerzos para apoyarlas en sus procesos de recuperación.
First published on 08/21/2026
Consorcio TICCA
Invitamos a organizaciones, aliados y personas solidarias a donar, en la medida de sus posibilidades, a los esfuerzos de recuperación en los territorios indígenas de Cañamomo‑Lomaprieta, una de las zonas que resultó gravemente afectada por el reciente terremoto. Esta labor de ayuda y reconstrucción está siendo liderada directamente por el gobierno propio del Resguardo Indígena Cañamomo‑Lomaprieta, miembro del Consorcio TICCA. Toda muestra de solidaridad puede ser un aporte importante para acompañar a las familias y contribuir al restablecimiento de sus territorios y medios de vida.
Donar en línea: https://chuffed.org/project/embera-chami-earthquake-appeal
El pasado 10 de agosto, Colombia fue sacudida por un terremoto de magnitud 7,4, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El sismo —el mayor registrado en el país en lo que va del siglo XXI— se sintió con fuerza en amplias zonas del occidente y centro de Colombia y provocó graves daños en numerosos territorios. La tragedia ha dejado cientos de personas fallecidas y otras miles heridas, además de numerosas familias afectadas y viviendas e infraestructuras dañadas.
Entre las zonas damnificadas se encuentran los municipios de Riosucio y Supía, en el departamento de Caldas, donde un gran número de comunidades del Resguardo Indígena Cañamomo-Lomaprieta, miembro de la Red TICCA Colombia y coordinador de la subregión Amazonía del Consorcio TICCA, también han sufrido las consecuencias del sismo.

El Resguardo es considerado uno de los más antiguos de Colombia y está habitado por el Pueblo Indígena Embera Chamí. Comprende una extensión de 4 826 hectáreas y cuenta con treinta y dos comunidades que mantienen una profunda relación con sus territorios y sus medios de vida.
Muchas familias se enfrentan a daños en sus hogares y medios de subsistencia, mientras que la infraestructura comunitaria, los centros educativos, los ingenios azucareros y las carreteras también han sufrido graves afectaciones.
Desde el Consorcio TICCA, nos unimos al dolor de las víctimas, sus familias y las comunidades que hoy enfrentan las consecuencias de esta tragedia. Expresamos nuestra profunda solidaridad con quienes han perdido seres queridos, con las personas que han resultado heridas y con aquellas que deben afrontar daños en sus viviendas, sus espacios comunitarios y sus territorios.

En estos momentos difíciles, reafirmamos nuestro compromiso de acompañar a las comunidades y hacemos un llamado a la solidaridad y a la acción colectiva. La respuesta a una emergencia de esta magnitud requiere unir esfuerzos, escuchar las voces de quienes viven en los territorios y garantizar que los procesos de reconstrucción respondan a sus necesidades y prioridades.
Confiamos en la fuerza, la organización y la capacidad del pueblo colombiano para sobreponerse a esta tragedia y emprender juntos el camino para superar esta situación. Estamos seguros de que, con el apoyo colectivo y la unión de esfuerzos, lograrán salir adelante.


