Conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas a través de testimonios directos de quienes defienden sus territorios y luchan contra el extractivismo epistémico.
First published on 08/26/2026
Consorcio TICCA
El «Foro abierto sobre voces indígenas», organizado por el Consorcio TICCA para conmemorar el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, se centró en la defensa de los territorios indígenas y los sistemas de conocimiento. El evento proporcionó una plataforma para escuchar las experiencias de dos destacados líderes indígenas, que abordaron las continuas amenazas de violencia física, despojo y extractivismo epistémico que enfrentan sus comunidades.
El foro contó con una presentación de Héctor Jaime Vinasco, de Colombia, quien compartió la experiencia del Resguardo Cañamomo-Lomaprieta en la defensa territorial. Vinasco, excoordinador del Programa de Patrimonio Natural y Asuntos Mineros, es antropólogo y miembro del Consejo de Gobierno del Resguardo. A su vez, representa a su comunidad en diversos espacios a nivel mundial, entre ellos la Red TICCA Colombia y el Consorcio TICCA.
En su relato sobre las luchas históricas de su comunidad indígena, detalló las graves consecuencias del desplazamiento y el impacto devastador de la violencia, y señaló que más de quinientos cincuenta miembros de la comunidad, incluidos destacados defensores del territorio, han sido asesinados. Para proteger el territorio y su autogobernanza de estas amenazas, Vinasco destacó el poder de las alianzas y explicó cómo la comunidad ha construido vínculos sólidos con sindicatos, universidades y organizaciones internacionales.
Entre los socios clave, mencionó a Forest Peoples Programme y al Programa de Pequeñas Donaciones del PNUD. Estas coaliciones estratégicas han sido fundamentales para brindar apoyo de emergencia, garantizar el respaldo político y obtener el financiamiento necesario para proteger los derechos humanos, salvar vidas y contrarrestar con éxito los intereses extractivos.
A continuación, tomó la palabra Amado Ramos de El Salvador, quien abordó los protocolos comunales y las normas de gobernanza para proteger los conocimientos de los Pueblos Indígenas. Educador con formación en lenguas y letras y un diploma en pedagogía de la Madre Tierra, Ramos es miembro honorario del Consorcio TICCA y cuenta con una profunda experiencia en la organización de comunidades para defender sus derechos históricos y recuperar la autogobernanza de los territorios indígenas, los sitios sagrados y los territorios de vida. En su exposición se centró en la explotación sistémica de los conocimientos indígenas en América Latina, a partir de ejemplos concretos de El Salvador, Guatemala y Colombia que ilustran el alcance del extractivismo epistémico.
Ramos destacó cómo académicos, empresas y ciertas ONG participan con frecuencia en la apropiación y la extracción del conocimiento tradicional. Estas prácticas poco éticas han afectado la medicina ancestral, la agricultura y las lenguas originarias de numerosas comunidades, como el náhuat en El Salvador, sin que los pueblos afectados reciban reconocimiento ni beneficios compartidos.
Para combatir esta biopiratería y violencia epistémica generalizadas, Ramos abogó firmemente por la creación de protocolos comunitarios internos, liderados por las propias comunidades, que actúen como «escudos normativos».
También hizo hincapié en que el consentimiento libre, previo e informado debe ser un requisito estricto e innegociable para cualquier investigación o proyecto externo que involucre a estas comunidades. Para concluir su discurso, Ramos recordó con firmeza a las personas participantes del foro que el conocimiento ancestral nunca debe considerarse una mera mercancía a extraer, sino que es un patrimonio colectivo y la voz viva de los ancestros, que ofrece enseñanzas esenciales sobre cómo sostener los bienes comunes para la supervivencia de la vida social, natural y espiritual.


