Una microserie documental muestra por primera vez cómo funcionan cuatro Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios activos en Chile.
First published on 10/29/2026
Por Tanya Hirsch, Observatorio Ciudadano, Chile
Hoy hay 31 ECMPO activos en Chile. Sin embargo, hasta ahora era difícil saber qué ocurre dentro de ellos. Zonas de Resguardo, una microserie documental producida por Observatorio Ciudadano y Tres Tercios, en alianza con la Red de Comunicadores por los ECMPO y El Desconcierto, cambia eso. Por primera vez en formato audiovisual, la serie entra a cuatro de estos territorios y muestra —con imágenes, voces y paisajes— cómo sus comunidades los gestionan, los protegen y los habitan.
Son cuatro capítulos de cinco minutos cada uno. Breves, pero densos.
Un territorio, una comunidad, una forma de vida
Cada capítulo presenta un ECMPO distinto, con su propio protagonista, su propia actividad económica y su propio vínculo con el mar. Lo que los une es algo que el Consorcio TICCA reconocería de inmediato: comunidades que no solo conservan la naturaleza, sino que la gestionan activamente como parte de su identidad cultural y su proyecto de vida colectivo.
El primer capítulo viaja al ECMPO Koldita, en Quellón, al sur de la isla de Chiloé, en la Región de Los Lagos. Aquí, Alex Mansilla y las comunidades que fundaron y administran este espacio costero —la Comunidad de Piedra Blanca Liukura y la Comunidad de Tuweo— llevan años desarrollando la captación de semilla en el banco natural de chorito de la zona. La actividad beneficia a más de 300 personas: comunidades indígenas titulares, sindicatos de pescadores y juntas de vecinos que también habitan y trabajan este litoral.
Para Mansilla, el ECMPO no es solo un instrumento económico. Es la forma en que su comunidad asegura la continuidad de una relación con el mar que se transmite de generación en generación. «Que hagan lo mismo. Eso es libertad», dice en el capítulo, refiriéndose a lo que espera para los jóvenes de su comunidad.
El segundo capítulo presenta el ECMPO Caulín, en Ancud, uno de los más grandes de Chile, con 300 integrantes directos y más de 42 000 beneficiarios indirectos. Aquí, Patricia Avendaño encabeza un trabajo que sorprende a quienes asocian los usos indígenas del mar con prácticas exclusivamente artesanales o conservadoras: 15 organizaciones trabajan en la reproducción de sargazo, pelillo, luche y luga para repoblar el espacio costero, combinando recolección tradicional con investigación aplicada en laboratorio. El capítulo rompe un prejuicio frecuente —el de que la gobernanza indígena mira al pasado— y muestra una comunidad que innova sin perder su vínculo con el territorio.




El tercer capítulo entra al ECMPO Mañihueico-Huinay, en Hualaihué, el más extenso de la serie, con 83 000 hectáreas y cerca de 400 familias beneficiarias. Yohana Coñuecar es quien guía al espectador por este territorio, donde la pesca artesanal convive con un complejo tejido de acuerdos: cerca de 150 convenios de uso firmados entre juntas de vecinos, sindicatos de pescadores y recolectores, grupos comunitarios y personas naturales que también habitan y trabajan este litoral. La gobernanza del ECMPO no excluye a quienes no son titulares, sino que los integra. «Esa relación con el mar en ningún momento se corta», dice Coñuecar. «Está ahí constante, latiendo como la sangre, como el corazón».
El cuarto capítulo llega al ECMPO Manque Mapu, en Purranque, donde Angelo Cumigual presenta un modelo de gestión que va más allá de la subsistencia. Con más de 200 integrantes y cerca de 19 500 beneficiarios indirectos, este ECMPO ha desarrollado dos ejes económicos concretos: la extracción de loco y el turismo. No se trata solo de proteger el mar; se trata de construir sobre él un proyecto de desarrollo autónomo para la comunidad.
Lo que estos territorios tienen en común
Vistos en conjunto, los cuatro capítulos de Zonas de Resguardo revelan algo que va más allá de cada historia individual: los ECMPO son territorios de vida en el sentido más literal del término. No son áreas protegidas en el sentido clásico —no están administradas por el Estado ni por organizaciones conservacionistas externas—. Son espacios donde comunidades indígenas ejercen una gobernanza real sobre sus territorios costeros, combinando conocimiento ancestral con innovación y usos tradicionales con proyectos económicos propios.
Esta gobernanza tiene, además, una dimensión inclusiva que merece atención. En todos los casos documentados por la serie, los ECMPO no benefician solo a sus comunidades titulares. Pescadores artesanales, recolectores, juntas de vecinos y familias no indígenas que también habitan el borde costero participan en estos espacios a través de convenios de uso y acuerdos comunitarios. Los ECMPO no son territorios cerrados, son territorios con gobernanza.


Una producción que llega en el momento justo
Zonas de Resguardo se estrenó en un momento de alta tensión política para estos territorios. El gobierno de José Antonio Kast está impulsando una modificación de la Ley Lafkenche —la norma que regula y protege los ECMPO— sin consultar a las comunidades afectadas. Si se aprueba, la modificación pondrá en riesgo la permanencia de estos espacios y la continuidad de las formas de vida que la serie documenta.
La microserie no es un documental de denuncia. No levanta pancartas ni llama a la acción política directa. Es algo más sutil y, en cierto sentido, más poderoso: muestra lo que existe, lo que funciona y lo que se perdería. Deja que sean las propias comunidades —Alex, Patricia, Yohana y Angelo— quienes hablen de su relación con el mar y con sus territorios. Y en ese gesto de mostrar antes que denunciar, la serie construye un argumento más duradero que cualquier eslogan.

Zonas de Resguardo es una producción de Observatorio Ciudadano y Tres Tercios, bajo la dirección de Simón Vargas, en el marco del proyecto Red de Comunicadores por los ECMPO — FAU2, del Programa de Biodiversidad y Alternativas al Desarrollo de Observatorio Ciudadano. Se estrenó en el canal de YouTube de El Desconcierto en septiembre de 2026, con un capítulo por semana.
Para el Consorcio TICCA y su comunidad global, esta serie ofrece algo valioso: un documento audiovisual que muestra, con nombre propio y en imágenes reales, cómo funciona la gobernanza indígena del borde costero en Chile. No como concepto, sino como práctica viva. La serie completa está disponible en YouTube: https://www.youtube.com/playlist?list=PLWv_fU_fexGo


