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La descolonización de la conservación en el marco mundial de la diversidad biológica posterior a 2020

Carmen Pirucho, Sabia de la comunidad de Soledad, en el Territorio Integral de la Nación Wampis, en la Amazonía peruana, trabajando en su chacra. Foto: Candy López

Las Partes deben alinear los objetivos y las metas del marco posterior a 2020 con los valores, la visión y el liderazgo autodeterminados de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales, como guardianes de los territorios de vida, para garantizar un planeta saludable y sostenible para todos

Por Ameyali Ramos
Coordinadora de Política Internacional, Consorcio TICCA

Las Partes y los observadores del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) de las Naciones Unidas se reunirán en Ginebra (Suiza) del 13 al 29 de marzo de 2022 para reanudar las negociaciones en persona (por primera vez en más de dos años) sobre el borrador actual del marco mundial de diversidad biológica posterior a 2020 (marco post-2020), que pretende ser un ambicioso plan estratégico para salvaguardar y proteger la biodiversidad mundial. Aunque se ha avanzado, aún queda mucho por hacer para que el marco post-2020 sea el marco transformador que pretende ser. 

En los últimos meses, se han reconocido cada vez más los derechos y el papel que desempeñan los guardianes -Pueblos Indígenas y comunidades locales- en sostener sus tierras y territorios de vida colectivos; sin embargo, el reconocimiento no es suficiente. Todavía hay que avanzar mucho para que los guardianes sean plenamente reconocidos como titulares de derechos, para que sus territorios de vida reciban el apoyo adecuado, y para que sus derechos y responsabilidades sobre esos territorios se hagan realidad en la práctica de acuerdo con sus prioridades autodeterminadas. En estas próximas negociaciones, las Partes deben alinear los objetivos y las metas del marco posterior a 2020 con los valores, la visión y el liderazgo autodeterminados de los guardianes para garantizar un planeta saludable y sostenible para todos.

El Consorcio TICCA ha seguido de cerca el proceso post-2020 desde el principio y se ha preparado colectiva y estratégicamente para las próximas negociaciones. En concreto, el Consorcio TICCA afirma las siguientes prioridades para las sesiones de Ginebra: 

  • En primer lugar, hay que aumentar la ambición y la responsabilidad en los objetivos destinados a detener los factores directos e indirectos de la pérdida de biodiversidad.  En concreto, el Objetivo B y las metas 7, 8, 10, 11, 15, 16 y 18 deben ser más ambiciosos y claros. Cualquier objetivo o logro de conservación basado en áreas será superado con creces por las industrias destructivas como la minería, la tala y las megainfraestructuras. Estas son las mismas industrias que amenazan directamente los territorios de vida y la conservación de la naturaleza. Proteger y conservar una fracción del planeta será totalmente insuficiente para abordar nuestra crisis planetaria si el consumo global, la desigualdad y la injusticia siguen aumentando. 
  • En segundo lugar, el marco posterior a 2020 debe reconocer explícitamente los territorios de vida y sus guardianes por su enorme papel en la protección y conservación de la naturaleza. Esto incluye el reconocimiento general de los derechos, incluida la autodeterminación, y el reconocimiento específico de los derechos a las tierras, aguas y territorios colectivos, los sistemas de gobernanza y culturales, y el consentimiento libre, previo e informado. Estos derechos deben ser reconocidos específicamente -como mínimo- en la Sección 2bis, los Objetivos A, C y D, las Metas 1, 3, 4 y 21 y los indicadores pertinentes. Es probable que los guardianes y sus territorios de vida sigan enfrentándose a una presión creciente sobre sus tierras y aguas, tanto por parte de las industrias perjudiciales como de la conservación con enfoque vertical, pero asegurar los derechos colectivos no sólo les darán a ellos, sino también al resto del planeta, una oportunidad de perseverar.
  • En tercer lugar, es esencial aumentar el apoyo político, jurídico, técnico y financiero para que los guardianes cultiven sus relaciones con sus territorios, se autoorganicen y fortalezcan sus sistemas de gobernanza y sus derechos colectivos. Esto requerirá cambios transformadores en las leyes, las políticas, los procesos de financiación y las relaciones de poder en la conservación.  En el marco posterior a 2020, el Objetivo D, el hito D.2 y las Metas 14 y 19 deben ser accesibles e incluir un apoyo específico a los Pueblos Indígenas y las comunidades locales.  
  • En cuarto lugar, los derechos humanos deben situarse en el centro del marco posterior a 2020. El Consejo de Derechos Humanos reconoció recientemente el derecho a un medio ambiente sano y sostenible, subrayando la naturaleza interrelacionada de estas cuestiones. El CDB es un acuerdo medioambiental, pero ya no es posible que los gobiernos argumenten que los derechos humanos no tienen cabida en él, aún cuando su objetivo principal (artículo 1) expone que deben tenerse en cuenta todos los derechos. Esto es particularmente crítico en la Meta 3 (comúnmente conocida como la meta “30×30”), que tiene el potencial de promover el reconocimiento y el apoyo de los derechos y roles colectivos de los guardianes o de exacerbar las amenazas, los abusos y las injusticias, al desatender la administración holística de la naturaleza en los territorios de vida. 
  • Por último, debemos pensar en la aplicación del marco posterior a 2020, especialmente a nivel nacional y subnacional. Los Pueblos Indígenas y las comunidades locales que mantienen las tierras y los territorios de vida colectivos tienen  el mérito moral y ético, además  del creciente apoyo político del ámbito de la conservación para avanzar en sus propósitos como guardianes. Las organizaciones indígenas y comunitarias y quienes las apoyan deben ser creativos y estratégicos en cuanto a la forma de participar en la promoción con los gobiernos, los financiadores y las ONG de conservación, al tiempo que son muy conscientes de las limitaciones y los desafíos de los sistemas de los estados-nación.

La incorporación de estas prioridades en el marco posterior a 2020 será sin duda un gran paso adelante tanto en el proceso como en los resultados del foro multilateral. Sin embargo, en términos más generales, es necesario un cambio sistémico en el sector de la conservación en general, ya que es ahí donde todavía se mantiene una cantidad significativa de poder y se tomarán muchas decisiones en los próximos meses, a medida que las Partes del CDB, los financiadores y otros traten de aplicar el marco posterior a 2020.  

La industria de la conservación dominante debe ser vista y tratada como una industria, y se debe aplicar el mismo nivel de escrutinio y expectativas de transparencia y responsabilidad a lo largo de la cadena de suministro de la conservación que aplicamos a cualquier corporación multinacional que esté causando daño a las comunidades y al planeta. Las grandes ONG multinacionales siguen dominando la corriente principal de la conservación y actúan y están estructuradas como monopolios, pero no deberían ser consideradas o apoyadas como los intermediarios y conductos necesarios para el apoyo a los Pueblos Indígenas y las comunidades locales o para la conservación en general. Se necesita una mayor diversificación y localización de las instituciones, las iniciativas y los mecanismos de conservación y debería ser una prioridad en la aplicación del marco posterior a 2020.

En términos más generales, lo que se necesita es desarraigar todas las formas de colonialismo, capitalismo destructivo e injusticia y desigualdad sistémicas, y apoyar transiciones regenerativas que vayan de lo local a lo global hacia visiones del mundo y de las formas de vida que estén en armonía con la Madre Tierra.


Para saber más sobre nuestra planificación colectiva y nuestro trabajo de política internacional, visite

  • Proceso colectivo de aprendizaje e intercambio: durante los últimos 6 meses hemos participado en un profundo y significativo proceso de reflexión y aprendizaje sobre las prioridades clave y el marco posterior a 2020 con miembros indígenas, comunitarios y de las bases. Voices from Custodians of Territories of Life on the Post-2020 Global Biodiversity Framework (Voces de los guardianes de los Territorios de Vida) ofrece un resumen de los principales debates y prioridades. Para obtener información más detallada sobre este proceso colectivo, envíe un correo electrónico a Carolina Rodríguez
  • Un documento vivo sobre indicadores y lenguaje objetivo sugerido: los Miembros y los Miembros Honorarios han estado trabajando para definir colectivamente los indicadores apropiados y el lenguaje objetivo sugerido. Si desea ver una copia del documento que estamos desarrollando o unirse al grupo de trabajo sobre indicadores, envíe un correo electrónico a Ameyali Ramos
  • Aplicación de un enfoque basado en los derechos humanos: La Teoría del Cambio en el Primer Borrador del marco post-2020 reconoce “la necesidad de un reconocimiento apropiado del género, la igualdad, el empoderamiento de las mujeres, la juventud, los enfoques sensibles al género y la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas y las comunidades locales en la aplicación de este marco” y se compromete a que “se aplicará adoptando un enfoque basado en los derechos y reconociendo el principio de equidad intergeneracional”. El Proyecto continúa confirmando que “el éxito dependerá de… emplear enfoques basados en los derechos, y de abordar toda la gama de impulsores indirectos de la pérdida de biodiversidad”. Este documento informativo trata de desentrañar lo que significan estos compromisos en la práctica, incorporando los principios jurídicos internacionales sobre derechos humanos y aplicándolos en el marco posterior a 2020. Basándose en los análisis anteriores de abril de 2021 y agosto de 2021, este documento pretende ofrecer un debate más profundo sobre el seguimiento y la revisión, incluyendo los indicadores propuestos a todos los niveles para evaluar los avances, los éxitos y los puntos débiles. Si desea más información, envíe un correo electrónico a Ameyali Ramos.  
  • Los Pueblos Indígenas, las comunidades locales y las metas de conservación basadas en áreas (que se lanzará el 16 de marzo): Este informe pretende aportar mayor claridad a la intersección entre el marco global de diversidad biológica posterior a 2020 y los derechos a la tierra y los recursos, la gobernanza colectiva y la autodeterminación de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales, especialmente en el contexto de la Meta 3. El término “otras medidas eficaces de conservación basadas en el área” forma parte del texto propuesto del proyecto de Meta 3, pero sigue siendo relativamente desconocido, a pesar de los recientes intentos de definir y sistematizar su uso. El informe considera el significado y el uso de este concepto y explora las posibles implicaciones para los Pueblos Indígenas y las comunidades locales. Concluye con algunas consideraciones sobre cómo se podría mejorar la Meta 3 desde la perspectiva de asegurar y mejorar la realización de los derechos y la autodeterminación de los Pueblos Indígenas y las comunidades con sistemas de tenencia y gobernanza colectivos. Para más información, envíe un correo electrónico a Ameyali Ramos.